Roald Dahl, una vida llena de aventuras (segunda parte)
Queridos lectores,
Como prometí la semana pasada, hoy os traigo la última parte de la interesantísima biografía de Roald Dahl Volando Solo. No podría decir cuál de las dos partes me ha cautivado más ya que esta última también me dejó huella.
Boy, relatos de la infancia concluía cuando Dahl cumplía 18 años y terminaba por fin el colegio. Volando Solo comienza con su ingreso en la compañía Shell y su traslado a Africa donde le sorprendería la IIGM. En este libro nos contará sus aventuras como trabajador de esta compañía y sobre todo como piloto de la RAF.
Su primera aventura comienza con su traslado a Dar es Salaam en un barco. Allí conocerá a gente muy distinta y nos contará cómo su compañero de camarote posee un problema singular. Lo más sorprendente es que estas vivencias será mas tarde usadas para publicar sus grandiosos libros de relatos, al igual que pasó con Boy.
Nada más legar a Africa, la compañía Shell le instala en una increíble casa ajena a la pobreza de su alrededor. Es aquí donde vivirá dos aventuras más: las serpientes Mamba, tan comunes en Africa serán el enemigo numero 1 de Dahl durante su estancia: les tenía pavor. Pues bien, es aquí donde ve por fin cómo el hombre de las serpientes atrapa al animal tras colarse este a una casa donde Dahl estaba invitado a una velada. Esta historia la usaría para escribir su primer libro de aventuras Over to You: Ten stories of flyers and flying.
Por último será testigo del ataque de un león a la mujer del comandante, donde gracias a Dios salió ilesa.
Cuando en septiembre de 1939 estalla la IIGM, Dahl se alista como piloto en la RAF. Recordemos que desde que era un niño nunca se olvidó de escribir cartas a su madre. Y en esta ocasión, no iba a ser menos. En las cartas relata a su madre con todo lujo de detalle todo lo que está aconteciendo. Como por ejemplo su traslado en coche por el desierto africano, desde Dar es Salaam hasta Nairobi, expuesto a numerosos peligros para reunirse con su escuadrilla de entrenamiento, donde tras seis meses volando los Hawker Harts fue nombrado oficial.
Es cierto que no había sido entrenado para volar ningún avión de combate, pero Dahl siempre tan valiente logró salir airoso. Sin embargo fue el 19 de septiembre de 1940 cuando Dahl tuvo un peligroso accidente de avión donde estuvo a punto de perder la vida. Este accidente la marcaría de por vida. Fue rescatado y llevado a un puesto de primeros auxilios en Mersah Matruh. Dhal estuvo ciego por espacio de dos meses, pero logró recuperar la vista y en 1941 le dan de alta. Parte entonces hacia Atenas para combatir contra las fuerzas del Eje.
El libro es digno de leer. Su final te dejará cautivado. Para mi, tal y como dije en el anterior post, Dahl te sorprenderá con esta increíble autobiografía dura en algunas ocasiones y emotiva en otras. Lo más interesante de este autor, y como me ha pasado a mi, es que puedes leer todos sus libros sin necesidad de ir por orden y aun así grabarte en la cabeza hasta el más mínimo detalle. (Esto me pasó a mi cuando me leí Over to you antes de Going Solo) y emocionarte con sus historias de raletos basadas en sus propias vivencias. Es magnífico. ¡Por mi parte le doy un 10!
Como prometí la semana pasada, hoy os traigo la última parte de la interesantísima biografía de Roald Dahl Volando Solo. No podría decir cuál de las dos partes me ha cautivado más ya que esta última también me dejó huella.
Boy, relatos de la infancia concluía cuando Dahl cumplía 18 años y terminaba por fin el colegio. Volando Solo comienza con su ingreso en la compañía Shell y su traslado a Africa donde le sorprendería la IIGM. En este libro nos contará sus aventuras como trabajador de esta compañía y sobre todo como piloto de la RAF.
Su primera aventura comienza con su traslado a Dar es Salaam en un barco. Allí conocerá a gente muy distinta y nos contará cómo su compañero de camarote posee un problema singular. Lo más sorprendente es que estas vivencias será mas tarde usadas para publicar sus grandiosos libros de relatos, al igual que pasó con Boy.
Nada más legar a Africa, la compañía Shell le instala en una increíble casa ajena a la pobreza de su alrededor. Es aquí donde vivirá dos aventuras más: las serpientes Mamba, tan comunes en Africa serán el enemigo numero 1 de Dahl durante su estancia: les tenía pavor. Pues bien, es aquí donde ve por fin cómo el hombre de las serpientes atrapa al animal tras colarse este a una casa donde Dahl estaba invitado a una velada. Esta historia la usaría para escribir su primer libro de aventuras Over to You: Ten stories of flyers and flying.
Por último será testigo del ataque de un león a la mujer del comandante, donde gracias a Dios salió ilesa.
Cuando en septiembre de 1939 estalla la IIGM, Dahl se alista como piloto en la RAF. Recordemos que desde que era un niño nunca se olvidó de escribir cartas a su madre. Y en esta ocasión, no iba a ser menos. En las cartas relata a su madre con todo lujo de detalle todo lo que está aconteciendo. Como por ejemplo su traslado en coche por el desierto africano, desde Dar es Salaam hasta Nairobi, expuesto a numerosos peligros para reunirse con su escuadrilla de entrenamiento, donde tras seis meses volando los Hawker Harts fue nombrado oficial.
Es cierto que no había sido entrenado para volar ningún avión de combate, pero Dahl siempre tan valiente logró salir airoso. Sin embargo fue el 19 de septiembre de 1940 cuando Dahl tuvo un peligroso accidente de avión donde estuvo a punto de perder la vida. Este accidente la marcaría de por vida. Fue rescatado y llevado a un puesto de primeros auxilios en Mersah Matruh. Dhal estuvo ciego por espacio de dos meses, pero logró recuperar la vista y en 1941 le dan de alta. Parte entonces hacia Atenas para combatir contra las fuerzas del Eje.
El libro es digno de leer. Su final te dejará cautivado. Para mi, tal y como dije en el anterior post, Dahl te sorprenderá con esta increíble autobiografía dura en algunas ocasiones y emotiva en otras. Lo más interesante de este autor, y como me ha pasado a mi, es que puedes leer todos sus libros sin necesidad de ir por orden y aun así grabarte en la cabeza hasta el más mínimo detalle. (Esto me pasó a mi cuando me leí Over to you antes de Going Solo) y emocionarte con sus historias de raletos basadas en sus propias vivencias. Es magnífico. ¡Por mi parte le doy un 10!


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